QUITO.- El presidente de Ecuador, Rafael Correa, reiteró que la rebelión policial del jueves fue parte de un "plan desestabilizador", consideró como una victoria política el desenlace de los acontecimientos, pero dijo sentirse "destrozado" por la pérdida de vidas. En su habitual cadena radial sabatina, aseguró que el plan consistía en sublevar a la Policía, al Ejército, incitar a los saqueos, el cierre de aeropuertos, la toma de canales, llamar al pueblo a las calles, generar una guerra civil y finalmente tumbar al gobierno. El presidente consideró que los policías sublevados "fueron utilizados para crear el caos, para tratar de lograr una guerra civil, desestabilizar al gobierno" pero que su presencia en el Regimiento Quito, foco del motín, hizo fracasar el intento.
El ministerio de Salud aclaró que llegan a ocho los muertos y son 278 los heridos en los incidentes ocurridos a raíz de la sublevación. Hasta el viernes, la cifra de muertos era de cinco, entre ellos un civil, estudiante universitario que salió a respaldar al presidente, pero ayer se añadieron víctimas registradas en Guayaquil. En tanto, los médicos Gilberto Calle y Fernando Vargas del Hospital Policial de Quito desmintieron que Correa estuvo secuestrado en el lugar. Dijeron que una vez que lo atendieron, tras ingresar por un cuadro de asfixia y de presión alta, se intentó sacarlo del hospital en dos ocasiones, pero Correa se negó. Y que estuvo recibiendo a sus colaboradores y en contacto telefónico. (Télam-DPA)